CIAT abre una ruta científica regional para fortalecer la conservación de los peces picudos

CIAT abre una ruta científica regional para fortalecer la conservación de los peces picudos
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Iniciativa impulsada bajo el liderazgo de Panamá y respaldada por países de Centroamérica permitirá identificar vacíos de información sobre pez vela, marlines, pez espada y otras especies, y definir prioridades de investigación a partir de 2027.

Los países de Centroamérica lograron avanzar en la creación de una ruta de trabajo científico dentro de la Comisión Interamericana del Atún Tropical (CIAT) para mejorar el conocimiento sobre los peces picudos del Océano Pacífico Oriental y contar con mejores bases científicas para futuras decisiones sobre estas especies.

La iniciativa fue presentada bajo el liderazgo de Panamá, con el respaldo de Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua, durante la 104.ª Reunión Anual de la CIAT, celebrada en Lisboa, Portugal. El acuerdo contempla realizar en 2027 un taller especializado para identificar las principales necesidades de investigación e información sobre estas especies y desarrollar un proyecto de plan de trabajo. Los resultados serán posteriormente analizados por el Comité Científico Asesor de la CIAT.

Entre las especies de interés se encuentran el pez vela, el pez espada y distintas especies de marlín, recursos de importancia ecológica que interactúan con diferentes pesquerías y que, en países como Costa Rica, tienen además una estrecha relación con la pesca turística y deportiva y las economías de comunidades costeras.

“Lo alcanzado en Lisboa abre una ruta concreta para fortalecer la ciencia sobre los peces picudos y generar mejores bases para futuras decisiones de manejo”, explicó Damián Martínez Fernández, director de Conservación y Política Pública de FECOP. Martínez destacó el liderazgo de Panamá y el respaldo de los países centroamericanos que impulsaron la iniciativa. El acuerdo es especialmente relevante para países como Costa Rica, Guatemala, Panamá y El Salvador, donde la pesca turística y deportiva de peces picudos genera empleo e ingresos vinculados con comunidades costeras.

“La coordinación entre los países fueron fundamentales para avanzar. Los peces picudos sostienen pesquerías importantes para nuestras comunidades costeras, por lo que mejorar la ciencia es clave para conservar estas especies y mantener sus beneficios en el tiempo”, agregó Martínez.

Cerrar vacíos de información

Uno de los principales desafíos identificados es que la información disponible sobre los peces picudos permanece fragmentada entre distintas pesquerías, países e iniciativas científicas. Entre las necesidades planteadas se encuentran mejores datos de captura y esfuerzo pesquero, información biológica, monitoreo y verificación de datos, mortalidad posterior a la liberación y una mayor comprensión de la interacción de estas especies con las pesquerías industriales, artesanales, costeras, recreativas y deportivas. El proceso acordado permitirá identificar cuáles son las prioridades de investigación y qué recursos, personal y fuentes de financiamiento serán necesarios para atenderlas.

Para Moisés Mug, director de Ciencias de FECOP, ese paso es fundamental para pasar de la discusión sobre los peces picudos a un proceso sustentado en evidencia. “Para manejar adecuadamente una especie primero necesitamos entender qué está ocurriendo con sus poblaciones y cómo interactúan las diferentes pesquerías con ellas. Este proceso permitirá ordenar los vacíos de información, establecer prioridades de investigación y generar una base científica común que pueda ser utilizada por los países y por la CIAT”, señaló Mug.

“La ciencia también permite que la discusión trascienda las posiciones de un sector u otro. Necesitamos información de todas las pesquerías que interactúan con estas especies para comprender mejor su estado y evaluar, con evidencia, qué acciones podrían ser necesarias en el futuro”, añadió.

Una decisión de especial importancia para Costa Rica

Para Costa Rica, el avance tiene una relevancia particular por la importancia del pez vela y los marlines para la pesca turística y deportiva. Esta actividad se encuentra vinculada con una cadena económica que incluye capitanes y tripulaciones, embarcaciones, marinas, operadores turísticos, hoteles, restaurantes, transporte y otros servicios en comunidades costeras. La incorporación de los peces picudos a una ruta científica específica dentro de la CIAT permitirá que la discusión regional sobre estas especies avance con información más completa sobre las diferentes actividades que interactúan con ellas.

El acuerdo prevé que durante 2027 se realice el taller especializado y que el Comité Científico Asesor de la CIAT incluya un punto específico sobre peces picudos para analizar sus resultados y recomendar los siguientes pasos. Entre las posibilidades contempladas se encuentran mantener el tema dentro de la agenda científica, desarrollar nuevos talleres o avanzar hacia un grupo de trabajo especializado.

El acuerdo no establece nuevas restricciones a la pesca ni constituye todavía un plan de manejo para los peces picudos. Su relevancia está en abrir una ruta científica e institucional específica para un grupo de especies que, pese a formar parte durante décadas del trabajo científico de la CIAT, ha tenido una presencia limitada en las resoluciones de la Comisión. El archivo histórico de la CIAT registra más de 220 resoluciones, mientras que las decisiones específicamente enfocadas en los peces picudos han sido escasas y estas especies han sido abordadas principalmente dentro de instrumentos más amplios, como los relacionados con captura incidental. El nuevo proceso permitirá identificar vacíos de información, definir prioridades de investigación y generar evidencia que pueda sustentar futuras recomendaciones y decisiones de manejo.