Acciones se desarrollan en cerca de 40 hectáreas protegidas de bosque tropical seco costero y manglar.
Desde 2023, el vivero forestal del refugio ha producido 3.367 árboles forestales y frutales de especies nativas destinados a proyectos de restauración ecológica y conservación del bosque tropical seco.
El Refugio Nacional de Vida Silvestre Mixto Conchal fortaleció durante 2026 sus acciones de restauración ecológica mediante la producción y establecimiento de especies nativas, contribuyendo a la recuperación y conservación del bosque tropical seco costero, como parte de las acciones para conservar cerca de 40 hectáreas de este ecosistema y manglar en Cabo Velas, Guanacaste. Para ello, se realizan labores de recolección de semillas, siembra de especies nativas en el vivero y donación de árboles producidos en el vivero, con el objetivo de fortalecer la conservación de la flora y favorecer la biodiversidad asociada a estos ecosistemas.
Estas acciones forman parte de la gestión permanente del refugio, creado el 18 de septiembre de 2009 para proteger una muestra representativa del bosque tropical seco costero, uno de los ecosistemas más amenazados del país. El área protegida, que este mes alcanza 17 años desde su establecimiento, integra el Corredor Biológico Marino Costero Baulas-Conchal, lo que fortalece la conexión entre ecosistemas y favorece el desplazamiento de especies en la región.

La restauración natural de la flora fortalece los hábitats que brindan alimento y refugio a la fauna silvestre. En esta área protegida habitan monos congo, venados cola blanca, aves residentes y migratorias, reptiles y otros pequeños mamíferos. También resguarda un manglar que sirve de refugio para especies terrestres y marinas, actúa como barrera natural contra la erosión costera y contribuye a la salud del ecosistema costero.
“La conservación es un compromiso de largo plazo y sus resultados se construyen a partir de esfuerzos constantes. Cada ecosistema que logramos fortalecer representa mayores oportunidades para que las especies encuentren refugio, alimento y condiciones adecuadas para desarrollarse. Nuestro objetivo es que el bosque tropical seco y el manglar continúen siendo espacios vivos, funcionales y capaces de aportar valor ambiental para las futuras generaciones”, señaló Gabriela Meza, gerente de Sostenibilidad de Reserva Conchal.

El refugio también acerca la conservación a las comunidades mediante Simbiosis, el programa de educación ambiental de Reserva Conchal. Desde su creación en 2017, más de 4000 estudiantes de escuelas locales han participado en talleres y actividades sobre biodiversidad, manglares, pasos de fauna, reforestación y conservación de especies nativas. Durante la experiencia también conocen 4 especies de abejas nativas y su importancia para la polinización.
Este trabajo se apoya en el vivero ubicado dentro de Reserva Conchal donde se producen y cuidan las plantas utilizadas en proyectos de reforestación, restauración ecológica y paisajismo de la operación. El espacio maneja más de 100 especies, tiene capacidad para más de 50.000 plantas y en 2025 entregó aproximadamente 24.350 ejemplares para proyectos internos y de conservación. Además, utiliza compost elaborado con residuos orgánicos, riego automatizado con energía solar y productos biológicos para el control de plagas.

A 17 años de la creación del refugio, Reserva Conchal reafirma su compromiso con la protección del bosque tropical seco costero, el manglar y las especies que dependen de estos ecosistemas. La restauración natural de la flora, junto con la producción de plantas y la educación ambiental, fortalecen una gestión permanente para conservar la biodiversidad de Guanacaste.